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CONTRA LA INCONTINENCIA URBANA. RECONSIDERACIÓN MORAL DE LA ARQUITECTUARA Y LA CIUDAD [01]
ORIOL BOHIGAS
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LA CIUDAD, UN LUGAR (Oriol Bohigas)
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No empezaré con la pedantería de definir qué es la ciudad, entre otras razones porque no soy partidario de esa clase de definiciones y porque es imposible resumir en pocos rasgos todas las ciudades y todas las épocas en las cuales la misma ciudad se ha expresado y configurado. Se me ocurre solamente una característica que parece evidente en todas las circunstancias territoriales y temporales: la ciudad suele ser el lugar físico y social en el que se producen las máximas -o quizá mejores- posibilidades de información., de comunicación y de alcanzar inmediatamente los resultados de esa información. Es decir, además de otras condiciones esenciales para la vida colectiva, la ciudad es el lugar donde coinciden físicamente más cosas, donde las cosas se encuentran más a mano y donde la proximidad organizada estructura el programa de una vida política. No me costaría mucho añadir que esas son precisamente algunas de las condiciones indispensables para vivir democráticamente, siempre que entendamos por democracia un sistema político de libertad y, sobre todo, de igualdad de derechos, las obligaciones y las oportunidades, algo todavía muy distante de lo que hoy se llama “democracia”.